En un viaje reciente a los EE.UU. aproveché para darme una vuelta por un WoodCraft. Para quienes no los conozcáis, son una cadena de tiendas de artículos relacionados con la madera. Y, os lo aseguro, una auténtica envidia para quienes amamos este oficio. No sólo por la oferta de productos: desde herramienta manual hasta maquinaria, pasando por madera en todos los formatos, sino porque uno comprueba entre estupefacto y un punto cabreado, que los precios no difieren demasiado de los que encontramos en España, con artículos incluso más baratos que aquí, en un país cuyos salarios duplican, como poco, a los nuestros. Cómo nos gusta machacarnos. Es algo que nunca he entendido. Lo dejo, que me enciendo.
En los Estados Unidos hay una gran tradición en construcción y trabajos con la madera. No sólo cuentan con grandísimos diseñadores de mobiliario y ebanistas, casi cualquier ciudadano media es un verdadero carpintero. Ocurre algo similar en Europa con franceses y británicos.
La tienda en cuestión está en Dallas, Tejas. Tras pasar un buen rato paseando entre los lineales reparé en la sección que dedican a la madera. Tablón, listones, listoncillos, puntas, toda clase de retales. Me hubiera llevado toda la tienda. Cualquiera de vosotros os hubierais llevado toda la tienda. Parecía un muestrario de todas las maderas del mundo. Me acerqué a uno de los dependientes. Un tipo mayor, con mostacho y vaqueros, sentado en un taburete, en una esquina de la tienda. A escasos metros de él me interpeló: «Question?». Luego sonrió. Quería saber si iba a tener algún problema en la aduana si compraba allí algunas maderas. Me aseguró que no. De modo que compré cuanto pude. Mucho menos de lo que hubiera querido. Al llegar a Barajas y recoger la maleta de la cinta comprobé que había sido abierta y registrada. Junto a las maderas que había comprado en el WoodCraft había una nota oficial de la Aduana de los EE.UU. Me explicaban el motivo que les había llevado a abrir mi maleta y que todo estaba en orden.
En la imagen que acompaña esta entrada, hay una muestra de las maderas que me traje. Si observáis una textura extraña en algunas, la explicación es simple, llevan una capa de cera para protegerlas. Os dejo aquí una relación de los nombres de cada madera en inglés y en español, así como su procedencia. Poco a poco, iré dedicando en esta bitácora, entradas a cada una de las maderas, contando características y curiosidades de cada una.
Un último apunte, antes de la relación de nombres. Me maravilla la madera cuando se aprecia en una misma pieza albura y duramen.
RELACIÓN DE MADERAS. De izquierda a derecha y de arriba abajo.
Cocobolo. Palo santo. Palisandro. Centroamérica.
Gonçalvo Alves. Gateado o Urunday (en guarani). Tropical americana.
Jelutong. Jelutong. Sudeste asiático.
Ebony. Ébano. Texas.
Canary wood. Tarara amarilla. Bolivia.
Zapote. Zapote. México.
Spalted maple. Arce Veteado. EEUU.
Wild Tambran. Quebracho. Nicaragua.
Ebony. Ébano blanco y negro. India.
Black Palm. Palmera Negra o Palmira. Panamá.
Orange Argen. Naranjo. Argentina.
Granadillo. Granadillo. África.
Olive. Olivo. EEUU.
Olive wood roman. Olivo. Roma.
Flamed Box Elder. Arce «viejo boj». EEUU.
Disfrutar la orgía de veteados, tonos, texturas…
Deje su comentario