Camones

No sé porqué, he decidido que mi primera entrada, en esta bitácora de mi naciente página web, vaya dedicada a los camones. Sea como fuere, aquí empieza todo.
Este será el cuaderno de navegación de esta singladura que lleva por nombre Santos Palicio y que pretendo recoja una parte de mi día a día en el taller. Cómo entiendo el oficio; los métodos que sigo para llevar a cabo las piezas; compartir con ustedes lo que voy aprendiendo; mis ensayos y mis errores; los aciertos también, claro; la música que me acompaña, incluido el silencio, incluido el vuelo de los vencejos que han anidado al fondo del taller o el estruendo de una tormenta de finales de septiembre; las herramientas, que son el gran aliado y la madera, que es el origen de todo, el principio y el fin, con toda su diversidad y hermosura. Espero verles por aquí.

Y vamos con los CamonesCamón es uno de esos `palabros´ que habitan el ecosistema de cualquier oficio. Es decir que a cualquier profano en la materia, la palabra no sólo le resultará desconocida sino que, adquirir un significado ajustado, de manera autónoma, probablemente le sea imposible. Así, sí busca en el diccionario de la RAE su significado, verá que no coincide con nada relacionado con el oficio del ebanista, más allá de una tangencial «Armazón de cañas o listones con que se forman las bóvedas encamonadas o fingidas». Bien. Y entonces, qué diablos es un camón.
Pues un camón es una suerte de artefacto. Una construcción ad hoc que los ebanistas diseñamos y ejecutamos con el único fin de facilitarnos la realización de un determinado trabajo en el taller, a menudo seriado. Una plantilla, resumiendo mucho.
Hay muchos tipos de camones, tantos como necesidades se nos presenten en el taller:  para mecanizar la totalidad de una pieza , para ayudarnos a dar un corte concreto, con una forma o ángulo particular, camones para posibilitar un ensamblado preciso… En fin, el camón es un gran aliado, pero es algo más. Representa, y aquí me van a permitir un juicio muy personal, la esencia de este oficio magnífico que es la ebanistería. Simboliza la autosuficiencia, el ingenio, el detalle, la eficiencia, el orden, la anticipación, el diseño….

La imagen de cabecera, de esta primera entrada a mi bitácora, representa el boceto de un camón. En este caso concreto, la idea es ayudarme a llevar a cabo el mecanizado de unos ensambles, y el posterior encolado de sus espigas, para un mueble de asiento en el que estoy trabajando.
Prometo traerles hasta aquí una foto del camón, una vez listo.

Y lo dicho, bienvenidos a mi singladura. Que los vientos nos sean propicios y nos deparen aventuras y asombramientos.

By |2018-11-05T21:05:46+00:0030 octubre, 2018|taller|Sin comentarios

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